Home Staging

Home Staging2018-08-02T00:54:09+00:00

¿No alquilas o vendes tu propiedad?

Nosotros podemos ayudarte…  Tu solución es el Home Staging.

EN QUE CONSISTE EL HOME STAGING

Es un conjunto de técnicas que permiten realzar una vivienda y darle un aspecto mas atractivo para atraer a un mayor número de clientes potenciales, por lo tanto, se prime lo estético de lo funcional.

El objetivo de Home Stanging es acondicionar una vivienda para que se venda o alquile, lo más rápido posible y al mejor precio. Concretamente el Home Stanging consiste en:

  • Despersonalizar
  • Ordenar
  • Despejar
  • Limpiar
  • Reparar
  • Organizar el espacio y armonizar.

Los profesionales en el área utilizan está técnica para resaltar los puntos fuertes y minimizar los puntos débiles de un inmueble. No se trata de ocultar los defectos, sino de repararlos. Tampoco consiste en decorar la casa, ya que las decoraciones son muy personales y en el caso de Home Staging el objetivo es convertir la vivienda en un sitio neutro, acogedor, donde la mayoría de los posibles clientes se sientan cómodos.

POR QUE RECURRIR AL HOME STAGING

Cuando los clientes prospectos visitan una propiedad, suelen tener dificultades para proyectarse en una casa tan personalizada o con una decoración muy marcada, por lo tanto, minimizan la posibilidad de que ese cliente prospecto realice una oferta de compra.

Gracias a este motivo, el Home Staging tiene como principio fundamental el despersonalizar el inmueble para que le guste al mayor número de personas, ya que los clientes no deben imaginarse como sería la casa. Tienen que sentir e imaginarse viviendo en ella.

Para vender su propiedad cuando la oferta abunda y los clientes cada día más exigente, hay que destacarla de la competencia.

Las propiedades que no se encuentran en perfecto estado son a menudo objeto de negociaciones de precios importantes que resultan en recortes que van desde el 10% hasta de un 15%.

Una vivienda que se le ha realizado un Home Staging limita toda posibilidad de negociación. Ya que, si el cliente no ve defectos en la propiedad, se puede vender a su verdadero valor.